Deléage no deja de resaltar la ambigüedad de los enfoques oficiales de los grandes problemas, así el «desarrollo sustentable» del Informe Bruntland se predica sobre todo en los países subdesarrollados y no en el Japón (que importa el 99% de la energía que consume) o en Europa occidental (que se orienta hacia la política de incentivos a la natalidad, en el momento en que cierra la frontera a la inmigración); ni en los EEUU (que con el 5% de la población mundial consume un tercio de los recursos mundiales y produce el 25% del dióxido de carbono añadido a la atmósfera). En efecto, la gestión humana de la Biosfera presenta un dilema actual: por un lado, lo que Deléage define como la «tentación ecocrática», la delegación a un poder tecnocrático-autoritario (a propósito de esto Deléage recuerda la discutible idea de Hans Jonas); Reseña Tiziano Bogaloro (Deléage 1993)
por otro lado, la idea en favor de una nueva «ciudadanía ecológica y planetaria», de una nueva cultura y de unas nuevas formas sociales, que den responsabilidades en la gestión a todos los «pasajeros de nuestro planeta Tierra, sin discriminación alguna» (p. 305).
Deléage no deja de resaltar la ambigüedad de los enfoques oficiales de los grandes problemas, así el «desarrollo sustentable» del Informe Bruntland se predica sobre todo en los países subdesarrollados y no en el Japón (que importa el 99% de la energía que consume) o en Europa occidental (que se orienta hacia la política de incentivos a la natalidad, en el momento en que cierra la frontera a la inmigración); ni en los EEUU (que con el 5% de la población mundial consume un tercio de los recursos mundiales y produce el 25% del dióxido de carbono añadido a la atmósfera). En efecto, la gestión humana de la Biosfera presenta un dilema actual: por un lado, lo que Deléage define como la «tentación ecocrática», la delegación a un poder tecnocrático-autoritario (a propósito de esto Deléage recuerda la discutible idea de Hans Jonas);
ResponderEliminarReseña Tiziano Bogaloro (Deléage 1993)
por otro lado, la idea en favor de una nueva «ciudadanía ecológica y planetaria», de una nueva cultura y de unas nuevas formas sociales, que den responsabilidades en la gestión a todos los «pasajeros de nuestro planeta Tierra, sin discriminación alguna» (p. 305).
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