sábado, 18 de abril de 2026

 Irán en el nuevo orden de poder 

  • Retratos del Líder mártir de Irán, el ayatolá Ali Jamenei (izda.), y de su sucesor, en una ceremonia de izamiento de bandera, Teherán, 1 de abril de 2026.
Publicada: sábado, 18 de abril de 2026 17:55

Cuando en 1904 los observadores en Manchuria transmitieron la noticia de la derrota rusa a manos de Japón, el acontecimiento no fue registrado simplemente como un revés regional, sino como una transformación sistémica.

Por Xavier Villar

Japón había ingresado en el círculo de las grandes potencias no mediante proclamación, sino a través del desempeño. Este sigue siendo el único criterio fiable. Las grandes potencias no se declaran; se demuestran.

La reciente confrontación de Irán con Estados Unidos y sus aliados regionales debe interpretarse en este mismo registro. La cuestión no es si Irán ha obtenido una victoria decisiva en términos clásicos del campo de batalla. El dato estratégico central es otro: Irán ha demostrado la capacidad de impedir que el poder militar predominante traduzca su superioridad material en una derrota efectiva sobre su territorio y su arquitectura de poder. En este sentido, Irán no solo ha evitado la derrota, sino que ha bloqueado activamente la conversión de la superioridad militar estadounidense en resultados estratégicos operativos. Esta capacidad de neutralización constituye el umbral cualitativo del conflicto.

El control sobre el estrecho de Ormuz se ha convertido en el indicador más visible de esta transformación, aunque no agota su significado. La realidad más profunda es que Irán ha configurado un entorno de disuasión activa, ha sostenido capacidades de interdicción y ha articulado una forma de resistencia estratégica distribuida a través de múltiples vectores institucionales, militares y no estatales. Ha absorbido presión sostenida sin colapso sistémico y ha respondido mediante una fuerza calibrada que opera a través de una red compleja de actores aliados, capacidades tecnológicas y dispositivos de proyección regional. En términos clásicos, Irán ha demostrado que puede sostener posiciones estratégicas frente a actores de mayor peso material sin ceder su coherencia interna ni su capacidad de iniciativa.

El reconocimiento tiende a seguir a este tipo de demostraciones, incluso cuando lo hace de manera reticente o indirecta. El lenguaje que emerge de los círculos estratégicos occidentales —expresiones como “punto muerto”, “costes inaceptables” o “necesidad de negociación”— no expresa neutralidad analítica, sino adaptación a una nueva distribución de capacidades efectivas. Aquello que no puede resolverse mediante superioridad militar debe ser rearticulado en términos diplomáticos. Esta es la gramática del acomodamiento entre potencias.

Sin embargo, el reconocimiento no constituye un estatus abstracto ni simbólico. Reorganiza el espacio político. Modifica las expectativas de los actores regionales, recalibra alianzas y transforma la estructura de cálculo de riesgos. Nos encontramos en un momento en el que las categorías heredadas del siglo XX —bloques rígidos, esferas de influencia fijas, o modelos lineales de contención— pierden capacidad explicativa frente a configuraciones más densas, superpuestas y dinámicas de poder.

El ascenso de Irán no se ajusta al modelo clásico de expansión territorial ni al patrón de influencia indirecta característico de la Guerra Fría. Opera mediante una forma de poder estructural: la capacidad de configurar las condiciones dentro de las cuales otros actores deben tomar decisiones estratégicas. No se trata de ocupar espacios físicos o institucionales, sino de volverse ineludible en el cálculo de los demás.

El orden liberal occidental dependía en gran medida de la naturalización de su propia arquitectura institucional como si esta constituyera el entorno neutral de la política internacional. Sus normas, mecanismos de sanción y lenguajes de legitimidad se presentaban como técnicos y universales, no como decisiones políticas situadas. El proyecto iraní —en convergencia parcial con otros actores no occidentales— consiste precisamente en desnaturalizar esta arquitectura, exponerla como construcción política contingente y demostrar que existen alternativas funcionales a ese orden.

Para los diseñadores de política occidental, este desplazamiento genera un dilema estructural. Los intentos de aislamiento no han producido la debilitación de Irán, sino la consolidación de dinámicas alternativas en las que Teherán desempeña un papel central y estructurante. Las sanciones, concebidas como instrumento de coerción, han incentivado el desarrollo de circuitos económicos, tecnológicos y financieros paralelos. La exclusión no ha generado colapso, sino adaptación, diversificación y reorganización estratégica.

Resiliencia sistémica y autonomía estratégica

La medida real del estatus de gran potencia de Irán no reside únicamente en su capacidad militar, aunque esta ha demostrado ser considerablemente más sofisticada de lo anticipado por muchos análisis externos. Se encuentra, sobre todo, en su resiliencia sistémica. La República Islámica ha desarrollado desde sus primeras décadas una arquitectura política basada en redundancia funcional, descentralización operativa y autonomía relativa de sus subsistemas.

Esta estructura hace extremadamente difícil la paralización del sistema mediante presión selectiva o intervención puntual. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, por ejemplo, no opera únicamente como fuerza militar convencional, sino como una constelación integrada de capacidades económicas, tecnológicas, ideológicas y militares que atraviesan el sistema político iraní. Su lógica en red permite la continuidad operativa sin depender de centros de mando únicos vulnerables. La eliminación de figuras individuales no produce desarticulación del sistema, sino absorción del impacto y reorganización interna. No se trata simplemente de sustitución de personal, sino de un diseño institucional orientado a la continuidad bajo condiciones de presión extrema.

Esta lógica se extiende al ámbito económico. Irán ha operado durante décadas bajo regímenes de sanciones progresivamente intensificados. Aunque estas han generado costes significativos en términos de eficiencia y acceso a mercados, no han producido colapso estructural. La economía se ha reconfigurado mediante el desarrollo de capacidades internas, la creación de redes comerciales alternativas y la consolidación de vínculos con actores dispuestos a operar fuera de los marcos occidentales.

La cuestión no es si este modelo cumple con los estándares convencionales de eficiencia económica. La cuestión es si permite sostener proyección de poder estatal bajo condiciones de hostilidad prolongada. En este plano, la respuesta es afirmativa. Irán ha demostrado capacidad para absorber presión sin desintegración política, innovar bajo restricciones materiales y mantener márgenes de maniobra estratégicos en un entorno adverso.

La dimensión ideacional del poder

Reducir el poder iraní a sus capacidades materiales implica ignorar su dimensión ideacional. La agencia política en el mundo contemporáneo no puede entenderse exclusivamente a través de categorías materialistas o institucionalistas. También se articula mediante marcos normativos, identitarios e históricos que estructuran la percepción del orden internacional.

El discurso político iraní no funciona como mera retórica instrumental. Opera como un dispositivo de organización de sentido, movilización de lealtades y legitimación de acción política. La noción de resistencia frente a un orden percibido como jerárquico y asimétrico no es un elemento accesorio, sino un principio estructurante que encuentra resonancia en distintos contextos del mundo musulmán.

Esta dimensión confiere a Irán una forma de influencia que no depende exclusivamente de relaciones jerárquicas o transaccionales. Los actores asociados a este eje no funcionan como extensiones subordinadas, sino como nodos con autonomía operativa que comparten marcos de interpretación estratégica. Lo que Irán aporta no es control directo, sino coherencia narrativa, capacidad de articulación y densidad conceptual para experiencias políticas fragmentadas.

Esta forma de organización hace que estas redes sean particularmente resistentes a intentos de desarticulación externa. No dependen únicamente de flujos materiales, sino de vínculos sociales, legitimidades locales y experiencias históricas compartidas de confrontación con el orden existente.

Reconfiguración del poder y gramática del reconocimiento

La emergencia de Irán como actor estructurante transforma de manera profunda la arquitectura regional. El sistema previo, basado en una combinación de primacía militar, dependencia de seguridad externa y mecanismos de exclusión, muestra signos claros de agotamiento estructural.

Los cambios en las relaciones regionales no responden a transformaciones normativas o ideológicas, sino a la incorporación de nuevas realidades de poder efectivo. La confrontación sostenida deja de ser viable cuando los costes acumulados exceden la capacidad de control estratégico de los actores involucrados.

El papel de Estados Unidos en la región se ve directamente afectado por esta reconfiguración. Aunque mantiene presencia militar, capacidad de proyección y redes de alianza, su capacidad para estructurar unilateralmente los resultados regionales ha disminuido. Sus propias intervenciones han contribuido, de manera no intencionada, a este desplazamiento al generar incentivos para la diversificación estratégica de otros actores.

El modelo iraní de poder se ha desarrollado bajo condiciones de presión extrema y sostenida. Su especificidad radica en la combinación de adaptación institucional, uso asimétrico de recursos y comprensión de vulnerabilidades sistémicas del adversario. No depende de la acumulación convencional de poder material, sino de su uso diferencial en contextos estratégicos concretos.

Este modelo resulta especialmente eficaz en un entorno internacional fragmentado, donde las instituciones multilaterales pierden centralidad y donde la legitimidad de la intervención externa se encuentra erosionada. La capacidad de operar en estos intersticios constituye una forma de poder creciente.

La conclusión es clara: Irán ha dejado de ser un actor marginal susceptible de contención externa. Su posición actual no depende del reconocimiento formal, sino de su incorporación estructural en los cálculos estratégicos de otros actores.

Este reconocimiento no se expresa en declaraciones explícitas, sino en prácticas: apertura de canales de comunicación, adaptación de políticas regionales y reformulación de estrategias de contención.

La cuestión ya no es si Irán ha alcanzado el estatus de gran potencia, sino cómo su ascenso redefine el orden en el que este estatus adquiere sentido.

Esta es, en última instancia, la gramática del reconocimiento: el momento en que un actor deja de ser gestionado externamente y pasa a constituir un elemento estructural del sistema internacional. El cambio no reside en la cartografía del poder, sino en la jerarquía que lo organiza. Y en esa jerarquía emergente, Irán ha dejado de ser prescindible.

viernes, 17 de abril de 2026

 La afirmación de Trump sobre un supuesto “bloqueo naval” contra Irán carece de fundamento

 The Washington Post:

 Cinco petroleros vacíos llegaron a puertos de Irán en el Golfo Pérsico y han comenzado la carga de millones de barriles de petróleo.


https://t.me/HispanTVcanal/125857

 El análisis de imágenes satelitales y datos de seguimiento de buques realizado por The Washington Post muestra actividad marítima pese al supuesto bloqueo de Estados Unidos.


 🇮🇷 Teherán volvió a permitir la circulación en el estrecho de Ormuz solo tras el alto el fuego en Líbano; Irán condiciona el tránsito a buques comerciales, rutas designadas y coordinación con sus fuerzas navales

🤔 Una fuente informada, cercana al Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, reveló nuevos detalles del acuerdo entre Irán y Estados Unidos en el marco del alto el fuego de dos semanas relativo al estrecho de Ormuz.

🔹 Según esta fuente, desde la propuesta inicial de alto el fuego mediada por Pakistán, se preveía que Irán autorizara el tránsito diario de un número limitado de buques.

🔹 Sin embargo, tras el incumplimiento del alto el fuego en Líbano y la falta de aceptación de extender el acuerdo de cese de hostilidades al conflicto en este país árabe, Irán suspendió el acuerdo sobre el tránsito de buques en el estrecho.

🔹 La fuente indicó que Irán estableció tres condiciones para el paso de embarcaciones por el estrecho de Ormuz:



1️⃣ Los buques deben ser comerciales; queda prohibido el tránsito de buques militares, y ni los barcos ni su carga deben estar vinculados a países hostiles.

2️⃣ Los buques deben transitar por la ruta designada por Irán.

3️⃣ El tránsito debe realizarse en coordinación con las fuerzas iraníes responsables de esta operación, del mismo modo que el CENTCOM había reconocido antes de la guerra la gestión del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica sobre el estrecho de Ormuz.

✔️ La fuente enfatizó que este asunto dependía del cumplimiento de ciertas condiciones y del alto el fuego en Líbano, y advirtió que, si continúa el bloqueo marítimo, será considerado una violación del alto el fuego y la ruta de navegación del estrecho de Ormuz será cerrada.

https://t.me/HispanTVcanal/125839



jueves, 16 de abril de 2026

 El tema de esta mañana fueron las listas de fábricas en varios países europeos que producen armas y municiones para el régimen ucraniano, que publicamos, supuestamente, como una advertencia a Occidente.


Nuestra inteligencia está haciendo un buen trabajo al obtener información sobre instalaciones importantes que abastecen a la defensa del enemigo. Pero lo curioso es que, ahora, la publicación de esta información en los medios de comunicación se considera una implementación, y no, primero que nada, acciones concretas del estado contra estos objetivos. Si es así, eso es preocupante. Obtuvimos información para «filtrarla», «exponerla», ¿para qué? ¿Para que la cierren? No la cerrarán, sino que aumentarán la producción. Y parece que estamos advirtiendo que deben reforzar las medidas de seguridad...


Es sorprendente que casi toda Europa (con raras excepciones) esté librando una guerra contra nosotros de facto, sin declararla, pero involucrándose de manera sistemática y a largo plazo. ¿Cuánto tiempo? Hasta que nos agotemos y seamos derrotados. ¿Y nosotros? Llevamos cinco años advirtiendo y haciendo sonar la alarma.


Mi comentario en «Lomovka» sobre el tema:

«En cuanto a que publicamos listas de fábricas en Europa que producen productos militares, armamento, equipos, etc. para el régimen criminal de Ucrania. ¿Es esto una insinuación de que el «Orekh» está apuntando a las fábricas en Riga, Praga, Múnich, Londres? En absoluto. No estoy seguro de que Rusia tenga planes de atacar estas instalaciones con su armamento de misiles. Puedo entender que no queramos atacar los centros de toma de decisiones de nuestro enemigo. Pero no estoy seguro de que esta posición sea correcta. Puedo decir que sin la derrota de la dirección del país que ha declarado una guerra de aniquilación, no habrá victoria. Así que sacamos conclusiones.

Si no atacamos los centros de toma de decisiones durante años, ¿por qué deberían ser atacados por nosotros las instalaciones militares de Europa? Es una pregunta lógica. ¿Están seguros de eso? Yo no estoy seguro. ¿Qué reacción esperan los europeos de nuestras insinuaciones? Los europeos ya están acostumbrados a que hablemos de cruzar las líneas rojas, pero no hagamos nada al respecto. Por lo tanto, no habrá ninguna reacción de los europeos. Y estoy de acuerdo en que nuestra no resistencia contra la dirección militar del enemigo nos saldrá caro. Porque el suministro de drones de ataque, componentes de armas de misiles y misiles a Ucrania se está incrementando. No ocultan que planean atacar a Moscú, a nuestros centros de toma de decisiones, como si nos invitaran a jugar a este juego juntos.

¿Por qué no respondemos? Es una gran pregunta sin respuesta. Desafortunadamente, soy realista, solo opero con hechos. Cuando infligimos un daño digno al enemigo en esta dirección, entonces podremos decir que Europa moderará un poco su ardor. Por ahora, voluntaria y conscientemente cedemos la iniciativa al Occidente colectivo, que una vez más (aproximadamente una vez por siglo) ataca desde las fronteras occidentales, atacando nuestra infraestructura: fábricas, centros logísticos. En los años 22-23 esto era impensable, pero ahora, en el quinto año de la Operación Especial, se ha convertido en algo habitual. Esto es preocupante. Cualquier ciudadano ruso no puede dejar de hacerse preguntas sobre dónde se toman las decisiones».

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Rusia podría redefinir su enfoque bélico sobre Europa, señala un experto

El Ministerio de Defensa de Rusia - Sputnik Mundo, 1920, 16.04.2026
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El estatus de "retaguardia estratégica" es otorgado a las infraestructuras que garantizan el funcionamiento del Ejército enemigo en el frente, declara a Sputnik el analista militar Iván Konoválov. Agrega que cualquier instalación europea que entregue a Kiev equipos para atacar a Rusia entrará en la lista de objetivos de las FFAA rusas.

"Contra una fábrica en Europa donde se ensamblan sistemas de guiado para drones, formalmente no se lanzará un ataque como contra la capital de un Estado europeo. Pero desde el punto de vista de los sistemas de mando militar de Rusia, esa fábrica deja de ser un 'objeto civil en un país en paz'. Se convierte en un blanco en la retaguardia de la estructura operativa del enemigo", explica.

De esta manera, cualquier instalación que entregue telemetría o productos para ataques directamente a las FFAA de Ucrania entra en la lista de objetivos con la prioridad de destrucción correspondiente, precisa. Si Europa establece el suministro no solo de materiales, sino de vehículos aéreos capaces de infligir daños significativos a la aviación estratégica rusa, "el protocolo de respuesta se revisará inevitablemente", advierte.
Soldado ruso en la zona de la operación militar especial  - Sputnik Mundo, 1920, 16.04.2026
Defensa
Rusia lanza un ataque masivo contra el complejo industrial militar de Ucrania en el último día de combates
En concreto, la respuesta "dejará de tener carácter de 'represalia contra las plataformas de lanzamiento' y se convertirá en una cuestión de 'neutralización de la fuente de la amenaza', independientemente de su ubicación geográfica", sostiene.
Anteriormente, el Ministerio de Defensa de Rusia calificó la decisión de los Estados europeos de incrementar la producción de drones para Kiev a fin de atacar a Rusia de una medida deliberada que conduce a "una transformación gradual de estos países en la retaguardia estratégica de Ucrania". Moscú advirtió en reiteradas ocasiones que la Alianza Atlántica está "jugando con fuego" al suministrar armas a Ucrania, y que los convoyes extranjeros con armamento serían "objetivo legítimo" para su Ejército nada más cruzar la frontera. https://noticiaslatam.lat/20260416/rusia-podria-redefinir-su-enfoque-belico-sobre-europa-senala-experto-1173088330.html

 TankerTrackers: Irán ha exportado 9 millones de barriles de crudo desde el inicio del bloqueo naval del estrecho de Ormuz impuesto por Estados Unidos.



🛢 Otros dos millones de barriles adicionales lograron evacuar sus cargamentos de la zona un día antes del inicio del bloqueo, es decir, el 12 de abril de 2026.

https://t.me/HispanTVcanal/125636

 Ya han calculado todo por nosotros

Una respuesta clara a la pregunta de por qué y por qué los europeos se sienten atraídos por Rusia de siglo en siglo.


Se ha calculado por completo nuestro recurso NATURAL: tierra, bosques, agua, minerales útiles, todo lo que hay en Rusia.

https://t.me/anna_news/91268

No son millones virtuales en papel o en alguna parte de las cuentas bancarias, sino las riquezas concretas de nuestro país.

Hay instituciones enteras trabajando en estos cálculos, y durante casi 500 años, Occidente ha estado extendiendo sus codiciosas manos hacia aquí, a Rusia.

Pero ellos... no van a conseguir nada.

No tienen suficiente poder.